NI ESTADO NI RELIGI脫N, LA QUE MANDA EN MI 脷TERO SOY YO.
Hoy, 28 de Septiembre, D铆a Internacional por la Despenalizaci贸n del Aborto, volvemos a salir a la calle para seguir reivindicando nuestros derechos sexuales y reproductivos; y para recordar que se ha retirado el anteproyecto de Ley Gallard贸n y se ha conseguido su dimisi贸n gracias a la presi贸n feminista ejercida. Esta es, sin duda, una gran demostraci贸n de la fuerza y valor de las movilizaciones en la calle y un motivo m谩s para desterrar todas esas ideas que pretenden que nos quedemos en casa, escud谩ndose en la creencia de que ocupar nuestro espacio y reivindicar nuestros derechos no vale para nada.
Sin embargo, la lucha sigue. Nada nos dice que el d铆a de ma帽ana estos gobernantes, al servicio y cumpliendo las instrucciones marcadas por las altas instituciones de la iglesia, vuelvan a ponerlo encima de la mesa, perpetrando el mayor ataque a la dignidad de las mujeres de los 煤ltimos a帽os. A pesar de haber conseguido mantener la actual ley de plazos de 2010, las mujeres seguimos soportando que los dem谩s decidan por nosotras, y a煤n estamos lejos de conseguir nuestro objetivo de ver garantizado en el sistema sanitario el acceso a un aborto libre, seguro y gratuito.
LIBRE, es decir, sin plazos ni supuestos. Sin semanas que nos impongan l铆mite a nuestra capacidad de decidir ni supuestos que dicten cuando est谩 bien moralmente (seg煤n la moral cat贸lica, claro).
SEGURO, porque reivindicamos que las mujeres que deseen someterse a este procedimiento, puedan hacerlo en condiciones de salubridad y con los especialistas adecuados, y no a trav茅s de abortos clandestinos que acaben en infecciones severas, esterilidad o incluso la muerte.
Y por 煤ltimo GRATUITO, ya que consideramos que la interrupci贸n voluntaria del embarazo deber铆a ser accesible a todas las mujeres, independientemente de su poder adquisitivo o su clase social.
Seguimos pidiendo a gritos la completa despenalizaci贸n del aborto, que a煤n hoy sigue manteni茅ndose en el c贸digo penal permitiendo procesos judiciales que entra帽an hasta de 3 a帽os de c谩rcel para todas aquellas mujeres que incumplan sus plazos o supuestos, se sometan a la intervenci贸n fuera de un centro acreditado, y para todos aquellos profesionales que accedan a practicar un aborto a petici贸n de una mujer fuera de lo establecido por la ley.
Seguimos reclamando que se lleve a cabo un plan de educaci贸n sexual y afectiva desde la infancia, basada en la igualdad y el respeto; as铆 como el acceso gratuito a los m茅todos anticonceptivos existentes para que puedan estar al alcance de todas las personas.
Seguimos luchando hoy por extinguir la doble moral de algunos m茅dicos que se niegan a realizar abortos en sus puestos de trabajo dentro de la sanidad p煤blica, alegando “objeci贸n de conciencia”, pero que luego no ponen ninguna traba para realizarlos en sus cl铆nicas privadas, lucr谩ndose con ello.
La regulaci贸n del aborto no entra帽a ninguna obligaci贸n para nadie, pero permite que quien desee recurrir a ello pueda hacerlo de forma segura.
Es por todo esto que la lucha feminista no es una cuesti贸n del pasado. Es una necesidad presente para poder garantizar un futuro libre en el que la interrupci贸n voluntaria del embarazo sea un derecho inherente a la mujer.

